Cuidado de gatos
Las 5 cosas imprescindibles para tu gato
Sloth_and_Lion · 2 de mayo de 2026 · 3 min de lectura

Cuidar bien de un gato implica mucho más que tener arenero, cuencos y juguetes. Hay algunos básicos del día a día que ayudan a mantener su salud, su comodidad y su bienestar general. Estas son cinco cosas muy útiles que merece la pena tener en casa.
1. Cepillo o peine de aseo
Cepillar al gato con regularidad ayuda a retirar el pelo suelto, reducir nudos y disminuir notablemente la cantidad de pelo por casa. Aunque existe el mito contrario, no solo lo necesitan los gatos de pelo largo: cualquier gato con pelaje se beneficia del cepillado.
Además, puede convertirse en un momento agradable que refuerza la confianza entre vosotros.
2. Cortaúñas
Si las uñas no se desgastan de forma natural, conviene recortarlas de vez en cuando. Para ello, lo mejor es usar un cortaúñas específico para mascotas, ya que resulta más seguro y cómodo que unas tijeras normales.
Importante: corta solo la punta transparente de la uña y evita la parte sensible del interior. Si tu gato se pone nervioso, puedes hacerlo en varias sesiones cortas.

3. Protección antiparasitaria
Incluso los gatos que viven dentro de casa necesitan protección frente a pulgas, garrapatas y parásitos internos. Existen distintos formatos, como pipetas, comprimidos o pastas. El producto adecuado debe elegirse siempre según la edad y el peso del gato.
4. Toallitas, discos suaves y bastoncillos de algodón
Muy prácticos para pequeños cuidados diarios: limpiar los ojos, retirar suciedad del pelaje o asear con suavidad la barbilla y las patas al volver a casa.
5. Cepillo de dientes y pasta para gatos
La higiene dental suele pasarse por alto, y es un error. Cuidar los dientes de forma regular ayuda a reducir el riesgo de placa, enfermedades dentales y problemas de encías. Para los gatos solo deben usarse cepillos y pastas formulados especialmente para ellos.
Para completar lo básico, conviene tener en casa un pequeño botiquín de primeros auxilios para mascotas y guardar el contacto de un veterinario de confianza.
